El otro día me torturaba pensando en que jamás podremos saber como siente el otro. Lo único que podemos aspirar a conocer es la descripción que la persona verbaliza (por su propia "voluntad") y a la conducta observable de quien esta sintiendo un beso, un abrazo, un golpe o contesta un examen. De este modo cuando alguien nos cuenta sobre una experiencia que ha tenido, nosotros inevitablemente tendemos a preguntarle sobre detalles de lo sucedido, y así nos vamos haciendo un imagen del momento y de algún modo activando en la memoria recuerdos similares a lo que nos relata para así poder de algún modo vivir lo que esa persona nos cuenta. Sin embargo nuestro almacén de memoria no siempre cuenta con los datos suficientes para enfocar lo suficiente el relato y que podemos vivirlo con emociones cercanas a lo que él vivió. En ese momento le consultamos lo siguiente: ¿ A que se parece lo que sentiste? Y usualmente cuando nos responden, o ponemos cara de haberlo captado, o derechamente le confesamos que somos incapaces de imaginarlo. Una mujer jamás sabrá lo que es un golpe en los testículos y un nombre jamás lo que es parir un bebe. En fin, a pesar de estas dificultades y de toda esta subjetividad propia en la emoción, nosotros seguimos creyendo que existe sin embargo un semejanza en lo que uno siente con los demás. Existe un rango en el que todos cabemos y gracias a eso podemos manejarnos con los sentimientos de los demás- Si por el contrario, asumiéramos una postura de incertidumbre y que no hay manera de saber lo que esta sintiendo el otro, o no querríamos tener contacto con nadie más o haríamos lo que se nos antojase sin importar lo que al otro le provoque: "Total, no podía saber como se sentiría".
Y en esto se nos va gran parte de la vida. Vemos alguien con una cara triste, como si hubiese estado llorando hace un momento y nos acercamos a preguntar. Nos responde que no sucede nada, que está bien. Sin embargo nos negamos a creer lo que dice. ¡Cómo vas a estar bien! Se nota que algo te pasa. Que no me pasa nada te dije, nos responde. Bueno cuando se te pase la maña hablamos...
La evidencia, la conducta observable decía que estaba triste. Pero sus palabras, la otra evidencia, dicen que esta bien. ¿En que confió? ¿En cómo se ve él o en que dice es él?
Una pareja, el hombre tiene relaciones sexuales con una desconocida que la conoció en un estado de ebriedad similar al que se encontraba a él. Fue rápido y sin importancia. Sexo casual dice él. Cuando la pareja se entera, él le explica que lo de esa noche no significa nada, que nunca sintió lo que siente por su pareja a quien en verdad ama. La mujer en ese momento casi puede imaginarlo y esa capacidad la hacen sentir aún más pena y rabia. Ojala compartieran un mismo sistema nervioso, sería la verdadera forma de enterarse de cuando la ama en verdad, y la poca importancia que tuvo esa noche. Pero no existe eso en la realidad. Tendrá que conformarse con lo que le diga, con las suplicas, con las cartas, con los chocolates, con los perdones, con la esperanza de cambio. Quien sabe qué o cuánto tendrá que hacer, muy probablemente ni ella lo sepa. Pero en algún minuto sospechara ella que el sujeto ha demostrado quererla. Sí, demostrado, una prueba de amor. Casi como argumentar a favor de las centrales nucleares o la existencia de Dios.
Exigimos buenas intenciones, y por sobre todo verdaderas. Y donde no hay intenciones, las inventamos, " el sol sale cada mañana" (de hecho no tiene ningún sentido decirlo, cuando la mayoría debe saber a esta altura que la tierra es la que gira alrededor del sol.) El caracol saca tus cachitos al sol y tu me engañas porque no me amas. Lo rompiste porque querías, no haces nada porque eres(verbo, acción) flojo... ETC ¿Pero tendremos realmente intenciones o simplemente somos meros autómatas gobernados por fluctuaciones emocionales y respuestas condicionadas?
Bueno a que voy con todo esto, a recalcar una vez más que no porque nuestro sistema nervioso se halla especialidad tanto y pensemos y tengamos tantas emociones... ¡TODO LO DEMÁS LO VA A TENER! las piedras no se aburren de estar todo el día en el suelo, la luna no le coquetea al sol, el cielo no llora, los terremotos no es el planeta que nos castiga por no estar inscritos en greenspace. Y que quedé muy claro, los individuos no evolucionan, lo hacen las poblaciones a través de las generaciones y no lo hacen porque se dieron cuenta que si no sacaban plumas y volaban morirían.
Quiero mencionar ahora un dato interesante sobre nuestra "superioridad".
"...No obstante, sólo en una dirección tiene el ser humano un posible rival. Los delfines y las marsopas, pequeños miembros de la familia de los cetáceos, tienen posibilidades de emular al hombre. Algunos de estos animales no pesan más que un ser humano y, sin embargo, sus cerebros son mayores (con pesos de hasta 1.700 g) y con más circunvoluciones. "
Isaac Asimov fuente: http://www.librosmaravillosos.com/introduccionciencia/vol02cap16.html
¿Pff y si tienen cerebros tan grandes como los nuestros porque no lo ocupan para salvarse solos de los asesinos? ¡Oh tal vez si los ocupen y ellos sean los verdaderos habitantes de la perdida Atlántida!
Resumen. No es necesario que una estructura venga vinculada a una función. Ni mucho menos una estructura fue generada intencionalmente ( por Dios o el armadillo) para producirla.
En cuanto al comportamiento: La gente hace cosas que ni ella misma sabe porqué, a lo más lo atribuye a un sentimiento que acompaño la detonación de la conducta. La gente hace cosas que aparecen sin premeditación, como una manera particular de reírse por ejemplo, pero que esas cosas permanezcan o no, depende de la respuesta de las personas en cuanto a su conducta. nuestros pensamientos a menudo aparecen y nos llevan a otros nuevos y nosotros nos asombramos y nos preguntamos como es posible que hemos podido llegar a pensar eso.
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