Si tuviera que aventurarme con una pauta para discriminar lo real de lo que no, apostaría por lo siguiente:
Lo real es todo aquel evento, elemento o estado que sucede o sucedió de manera externa e independiente a nuestro sistema nervioso central.
De este modo una ilusión es aquel fenómeno psicológico en el cual percibimos de manera distorsionada un estimulo que existe de manera externa e independiente a nuestro sistema nervioso central. Por otra parte la alucinación consiste en la sensación de haber percibido un estimulo ausente como presente, como si efectivamente estuviera ahí "afuera".
Las ilusiones son comunes, nuestros sentidos son fácilmente confundidos con diversos efectos visuales y otros tipos en menor grado. Las alucinaciones en cambio son producidas por perturbaciones en nuestro sistema nervioso central
(Drogas, falta de sueño o estados emocionales de gran intensidad)
Aquí se hace importante precisar en el concepto de virtual entonces, de lo cual existen dos acepciones de diccionario que serían importante aprovechar. Según Wordreference.com lo virtual es: Algo con existencia aparente y no real. Propiedad de producir efectos aunque no lo produzca.
Dios puede ser una verdad en la vida cristiana, condice perfectamente con sus practicas religiosas y parece tener consistencia con las demás creencias de quienes lo veneran. Pero por ningún motivo puede ser tildado de real. Si hay gente recuperándose espontáneamente de enfermedades, la mejoría, la técnica medica y los médicos es lo real, mientras que el milagro es solo una idea en la mente nada más. Dios virtualmente cura enfermos, le da sentido a la vida, y esperanza para enfrentar la muerte. Sin embargo todos esos efectos que los creyentes adjudican a Dios, no son más que efectos producidos o bien por la realidad, o simplemente por una distorsionada percepción de los hechos.
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