Aquel argumento que suele aparecer a menudo en las discusiones acerca de la vida en otros planetas, es que teniendo en cuenta la inmensidad del universo y las múltiples galaxias, no podemos negarnos a la probabilidad obvia de que hay más formas de vida aparte de la que hay en nuestro planeta. Es en el fondo, un argumento estadístico que apela a la gran cantidad casos que pueden existir y la variedad que puede darse. Y ante esa inmensidad numerica nos parece totalmente posible que uno de los casos sea como nosotros. En realidad este pensamiento es una versión para conjuntos más grandes de un heurístico que usamos diariamente.
Por ejemplo: Juan pertenece a una multitud de la cual él solo conoce a un cuarto de las personas que la componen. Dentro de las personas que conoce no existe ningún Juan aparte de él, pero le parece probable que exista otro dentro de las personas que conoce. Si le agregamos más personas que Juan no conozca sus nombres a la multitud, a él le parecerá cada vez más probable que exista al menos una persona que tenga también el nombre Juan aparte de él. De este modo podemos ir aumentando cada vez más el numero de personas no identificadas y las expectativas de encontrar a otro Juan se incrementaran directamente.
En general tendemos a pensar de este modo para todo. Uno se puede preguntar: ¿Habiendo tantas mujeres en el mundo como ninguna de ellas sera mi medía naranja? o pediré limosna ya que ¿Cómo nadie me va a dar? Así pueden haber más y en general suele funcionar. Ignorancia más números grandes, igual a esperanza.
¿Pero porque a veces funcione me sirve como argumento? No lo creo. De hecho, a otros factores se debe el hecho de que encontremos nuestra pareja y que recibamos dinero al pedirlo, factores distintos al azar. La vida es más compleja que sacar los números de la lotería y tirar la moneda. En realidad podrías tirar eternamente la moneda y que nunca aparezca cara, es altamente improbable pero posible. Y para hacerlo probable solo bastaría cargar la moneda para que este más pesada en un lado y tengamos el resultado que queremos. Me parece que la vida se parece mucho más a eso.
Volvamos a los extraterrestres, con el siguiente dialogo.
-Teniendo en cuenta lo basto del universo es imposible negar la existencia de vida inteligente. -Dirá el creyente.
-Si tienes razón, es imposible negar, pero esa incapacidad no es un argumento para su existencia.- Contesta el escéptico.
-¿ Pero como puedes ser tan ególatra para creer que somos la única forma de vida inteligente en TODO el universo?- Pregunta el creyente.
- Si ya me parece difícil que existan formas de vida como las que hay en este planeta, me parece aún más difícil que exista vida "inteligente" como nosotros. De hecho no se porque te parece que es ser ególatra pensar que somos los únicos de este tipo en el universo.
Que risa me da esta humildad que profesan los creyentes de extraterrestres. ¿Que de especial tenemos por sobre concentraciones de gases, minerales o agujeros negros? Nada, somos tan interesantes como ellos. Humildad cósmica no se trata de dar posibilidad a que otros como nosotros existan, es dejar de andar buscando a alguien como nosotros en las múltiples maravillas del universo que son sorprendentes por si mismas, y que no necesitan tener una misión moral para salvarnos o un instinto destructivo por aniquilar a la humanidad.
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