viernes, 12 de abril de 2013

La ansiedad de lo impredecible

Si bien este mundo a ratos puede parecer repetitivo y estructurado, nuestras vidas monótonas y regulares,  también nos enfrentamos a situaciones y contextos en que no podemos decir que un evento ocurrirá con tal probabilidad, la incertidumbre reina y la inseguridad toma lugar, dificultando nuestras decisiones. La falta de predicción de los fenómenos no es un problema que aqueja solamente a científicos, ingenieros o técnicos, nos perjudica a todos en los momentos más mundanos, como cuando no sabemos cuanto falta para que pase el transporte colectivo, o cuanto se puede demorar la fila que estamos haciendo. Cuando lo padres no saben como reaccionará su hijo, o el hijo no logra entender como complacer a sus padres. 

 El paradigma del miedo condicionado ha sido extensivamente usado para estudiar y explicar trastornos de ansiedad. Este paradigma, es un proceso en cual un estimulo condicionado es asociado con un estimulo incondicionado, es decir, existen estímulos específicos que provocan respuestas de ansiedad en el sujeto. Es un modelo muy poderoso para miedos clínicos que son estimulo-específicos, donde el objeto o situación amenazante está bien definido, el ejemplo típico es la persona con fobia a los perros, la  cual en una ocasión fue mordido por uno. Sin embargo, se ha observado que sujetos diagnosticados en este grupo de trastornos,a menudo el aumento de ansiedad no esta vinculado especialmente a estímulos específicos-no difieren de sujetos no pacientes- sino que, es más bien generalizada la ansiedad y sostenida en el tiempo. 

 De este modo, es que se ha llegado a teorizar, en base a la evidencia (Vansteenwegen, et al., 2008), que un ansiedad basal elevada se debe a contextos impredecibles, donde los estímulos incondicionados amenazantes no son señalizados por nada, provocando un estado de alerta sostenido en los sujetos, los cuales saben que algo dañino les puede pasar, pero no saben cuando, ni pueden prepararse para enfrentarlo. En otras palabras, mientras que el miedo común es una respuesta a una clave concreta, la ansiedad es un miedo, in-especifico, sostenido y extendido a un contexto. 

Un ejemplo de este fenómeno, es el trastorno de estrés post-traumático. En el pasado terremoto de Chile en el 2010, muchas personas se vieron abordadas por sorpresa total a un desastre natural de magnitudes históricas, no tuvieron ninguna posibilidad- por la sorpresa del evento y por la negligencia política- de asociar un estimulo condicionado, una señal de venida del maremoto Es decir, que con buenos sistemas e alerta no solo salvamos vidas, sino que prevenimos el desarrollo de este tipo de trastornos. Por lo tanto, si es que la persona se quedó acostada y creyendo que nada ocurriría, y luego se encontró entre agua e intentando salvar su vida, todo el contexto de dormir, de la ciudad costera o la noche, se asocio fuertemente a la posibilidad de ocurrencia de un desastre. La persona no puede estar tranquila, la agitación siempre está ahí  siempre tiene la posibilidad de aumentar y la imagen de aquel fatídico día se repite. Recordemos al mismo Rambo, que con toda su valentía de soldado, se veía torturado por imágenes de la guerra, la lucha estaba en todas partes, y en todo momento. Porque, qué más impredecible que la guerra, que a cada momento la vida de tus compañeros o de ti mismo puede terminar.


Referencia:
 Vansteenwegen, D., Iberico, C., Vervliet, B., Marescau V., Hermans A, (2008). Contextual fear induced by unpredictability in a human fear conditioning preparation is related to the chronic expectation of a threatening US. Biological Psychology 77, 39–46




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