"Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado."
Mateo 25:29
Tito Ureta en su ensayo: El efecto Mateo en Ciencia, nos explica su interpretación personal de este versículo de la biblia. Según Ureta, es posible darse cuenta como esta frase encuentra su correlato en la vida cotidiana y en la ciencia. Nos da el ejemplo de pedir un préstamo. Por un lado si una persona común y corriente que quiere pedir un préstamo para comprarse una modesta casa o algo de dinero como para empezar con un negocio que le permita mejorar su situación económica, sera bombardeado con una serie de preguntas para asegurar que este tipo pueda pagar o que en el caso de su muerte otro pague su deuda, además de tener que pagar altos intereses, y si este no puede pagar, perderá lo poco que tenía. Por otro parte un gran empresario obtiene fácilmente el dinero, con intereses inferiores, y en el caso de no poder pagar, su empresa se declara en quiebra, el banco pasara su deuda a su cartera vencida, la que será transportada al banco central , para ser finalmente pagada por... usted, justamente el que menos tiene. Y así el que tiene más, tiene más facilidades de aumentar su riqueza, y quien tiene menos de disminuirla. (Ureta, 2003)
Bajo este mismo efecto podemos ahora observar como la educación en Chile perpetua la desigualdad. Puesto quienes tienen más pueden acceder a mejor establecimientos educativos desde pequeños, desarrollarse en ambientes más estimulantes, viajar por el mundo, una mejor dieta, padres con títulos profesionales, etc. (Ver post sobre ambiente y educación). Mientras quienes tienen menos, tiene menos posibilidades todos los factores antes mencionadas, o de vivirlos, incluso, en el sentido inverso, y por tanto muchas menos posibilidades a mejorar a obtener un mejor aprendizaje.
Es interesante este fenómeno porque parece suceder en varios aspectos de nuestra vida. La persona que se ve más rodeada de gente suele atraer a más personas, puesto si esta comúnmente acompañado debe ser una persona simpática, amistosa o sociable, mientras quien está solo probablemente nadie se le acerque por el prejuicio a que su soledad no debe ser infundada. Entonces quien tiene más amigos, tiene cada vez más, y quien esta solo tiene cada vez menos.
Ésto me recuerda el efecto espectador, el cual predice que en una situación donde alguien necesita ayuda, es menos probable que uno asista a esa persona entre más gente esté presente en la situación, lo cual es explicado con la hipótesis de que tendemos a juzgar las situaciones en la medida como el resto se comporta ante estas y en base a ese análisis (en la mayoría de los casos inconsciente) actuamos de acuerdo a las circunstancias: "Si nadie hace nada, no debe ser tan grave". La contra-parte de ésto, es cuando todos prestan atención a algo y uno debe luchar contra los "desenfrenados impulsos" que nos incitan a hacer lo mismo que ellos y ver que es lo importante. Lo que tiene poca atención, menos se le presta, lo que tiene más, más atención le damos. Esto me obliga traer a mi recuerdo mi etapa en el colegio cuando veía como a algunos le llovían pretendientes, mientras yo me decía, ¡por qué no tengo siquiera una perrita que me ladre! ¡Está muy mal distribuida la suerte! Como si viniera de fabrica una tendencia a la poligamía, donde claramente yo no estaba favorecido por tal sistema.
Ésto me recuerda el efecto espectador, el cual predice que en una situación donde alguien necesita ayuda, es menos probable que uno asista a esa persona entre más gente esté presente en la situación, lo cual es explicado con la hipótesis de que tendemos a juzgar las situaciones en la medida como el resto se comporta ante estas y en base a ese análisis (en la mayoría de los casos inconsciente) actuamos de acuerdo a las circunstancias: "Si nadie hace nada, no debe ser tan grave". La contra-parte de ésto, es cuando todos prestan atención a algo y uno debe luchar contra los "desenfrenados impulsos" que nos incitan a hacer lo mismo que ellos y ver que es lo importante. Lo que tiene poca atención, menos se le presta, lo que tiene más, más atención le damos. Esto me obliga traer a mi recuerdo mi etapa en el colegio cuando veía como a algunos le llovían pretendientes, mientras yo me decía, ¡por qué no tengo siquiera una perrita que me ladre! ¡Está muy mal distribuida la suerte! Como si viniera de fabrica una tendencia a la poligamía, donde claramente yo no estaba favorecido por tal sistema.
(Science, por ejemplo), necesitan ser reconocidas tus investigaciones como de alto impacto. Pero, y un gran pero, para que tus investigaciones sean reconocidas como tales necesitas salir en una revista de alto impacto. Ya verán el problema de esto. Es como buscar trabajo por primera vez, y uno se empieza a frustrar cuando uno esta realmente motivado para hacerlo, pero en todos los lugares piden tener experiencia previa. Este gran problema no solo esta en la publicación de investigaciones sino también al presentar proyectos al Fondecyt para obtener financiación. O hasta para poder aspirar ganar un Nobel, donde si nos ponemos a ver con detención existen "linajes" de científicos donde un maestro con nobel tiene alumnos con nobel. Es más fácil que tu investigación cobre relevancia internacional cuando una personalidad con relevancia internacional te auspicia por así decirlo. Esto mismo sucede en Chile, donde los investigadores vienen a Santiago para poder participar en proyectos de mayor relevancia, y dejan a sus universidades con menos investigadores, con menos posibilidades de hacer investigaciones relevantes, y por tanto con menos posibilidades de atraer a investigadores.
En fin, parece que siempre es más conveniente tener buenas amistades a buenas ideas.
Referencia: Ureta Tito. (2003). En el filo de la navaja de Occam. Editorial Universitaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario