Esta nueva dieta esta causando furor. Se basa en alimentarnos como lo hacían los seres humanos del paleolítico, los "cavernícolas". Es decir, basarnos en una dieta altamente proteica, y dejar las legumbres, cereales y lácteos. Está dieta promete controlar los azucares, combatir la diabetes, y el sobrepeso, aparte supone ser más fácil de empezar con ella, ya que claramente la carne tiene una capacidad de saciar mayor, y por su grasas se vuelve más estimulante, es más rica y reforzante que una hoja de espinaca. Y así como todas las dietas mágicas que aparecen de vez en cuando, esta asegura bajar kilos sin tener un efecto rebote, donde después de dejarla no se recupera peso, además de ser un dieta que no se vuelve tortuosa para quien la practica.
Cuando me contaron de ella, no pude creer que la gente creyera realmente en la dieta, y esté empezando a consumir carne de vacuno y huevos como si el mundo se fuera a acabar, además de que se olvidan de la fruta y las ensaladas. Cuando comes proteínas en grandes cantidades, especialmente rojas, será muy poco probable que quedes con hambre y te busques una fruta. No voy a ponerme explicar sobre nutrición ahora, pero si te interesa saber cuales son los alimentos que realmente necesitas puedes visitar estos posts anteriores: "Menos cuartos de libra, una vida con más años y años con más vida" y "Comer bien para pensar mejor". Lo que realmente me interesa resaltar es el hecho de que se use la palabra cavernicola y que esta misma palabra induce a pensar a las personas en una cierta forma de vida, que según la teoría de la evolución sería la dieta correcta. El termino cavernicola, no es más que una caricatura de los hombres del paleolítico, una caricatura que algunas personas podrán pensar todavía que convivieron con los dinosaurios y comían como condenados carne. De hecho, no es difícil escuchar a personas referirse a uno como cavernicola cuando a uno le gusta comer carne, en especial una gran costilla como Pedro Picapiedra. ¡Que serie de televisión más dañina ahora que lo pienso! y en general gran parte de la televisión y el cine nos han vendido esa caricatura tan errada de nuestro pasado. Un hombre gordo y bruto que carga su mazo, el cual lo usaba para cazar golpeando en la cabeza a los animales. En general, las personas no suelen estar bien informadas sobre la evolución, en los colegios religiosos como al que yo fui, es un tema se suele pasar con muy poco profundidad si es que llega a pasarse. Y donde hay vacíos de conocimiento, nosotros tendemos a llenarlos con la información que tenemos más a mano (algo que paso con la ciencia, dejo varios vacíos que la pseudociencias supo llenar y la gente por lo mismo las acogió con agrado). Por eso cuando se habla del paleolítico y "el hombre de las cavernas" se nos viene a la mente desayunos de mamut en vez de bayas. En realidad, el estudio en el cual se basa esta dieta (no he podido encontrar el estudio en concreto) dice algo que se tiene bastante claro en evolución, que nuestro organismo actual evoluciono en base a esa dieta, del paleolítico y no en base a la agricultura, la cual se abrió paso en nuestra cultura y cambio nuestro hábitos alimenticios. Sin embargo, por el problema de los estereotipos, algunos toman estos datos y los tergiversan, y luego otras personas más se enteran de la dieta y se tergiversa más, teniendo una visión muy distinta de la información inicial.
Lamento informarles a quienes pensaban que ese era nuestro pasado, que no era tal. Comíamos mucho pescado, mariscos, huevos, pero en muy gran cantidad ¡frutas y verduras! Y lo más importante para llevar una dieta como ellos y no tener problemas de peso :¡Ellos no comían comida frita, ni golosinas! Cazar un rumiante no era algo tan fácil como hoy es ir al supermercado y comprar un filete o una hamburguesa. Cualquier dieta que se quiera basar en nuestro pasado evolutivo, ¡no puede tener como ingrediente principal las carnes rojas! Es cierto que el consumo de lácteos después del periodo de lactancia, es una rareza enorme nuestra con respecto a los demás mamíferos, pero esta rareza no es más que una mutación que fue seleccionada naturalmente, debido a que no siempre habían fuentes seguras de alimentos, ricos en grasas, azucares y proteínas, mutación que tuvo su mayor éxito en Europa, donde el clima era más crudo que en regiones donde era más benévola, y donde justamente ahí es donde actualmente hay menos personas intolerantes a la lactosa.
En pocas palabras, no existen dietas mágicas, y menos cuando se basan en estereotipos históricos. Como recomendación diría que cuando sientas hambres entre comidas, come frutas y verduras, de este modo sino tienes un habito con ellas ni te producen gran placer, el hecho de comerlas con hambre comenzaras a adquirir un gusto por ellas. Por otra parte llegaras con menos hambre a las comidas principales. Legumbres y pescados son una buena fuente de proteínas, las carnes rojas son segunda opción. Disminuye progresivamente la sal y azúcar adicional con la que condimentas las comidas, cada mes reduce en alguna medida esta, de modo que los cambios sean apenas perceptibles. Haz deporte y estudia. Ambas actividades mantienen en forma tu cuerpo (sí, nuestro cerebro también es una parte de él) y de paso comienzas a derribar varios mitos y esteriotipos que nos hacen tener concepciones erradas de nuestra naturaleza y tomar decisiones equivocadas con respecto a nuestra salud y vida en general.
Derribando mitos. Me encantó la parte de resaltar la palabra "cavernícola", creyendo que todo tiempo pasado fue mejor. Además, añadiría yo, Pedro Picapiedra no tenía el mejor físico del mundo como para querer imitar su dieta. A no ser que quieras jugar bowling, ahí la recomendaría. xD saludos!
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