miércoles, 14 de septiembre de 2011

Una religiosidad opensource: Psicología y cultura del japones

Hoy les voy a hablar de uno de los libros que empecé a leer esta semana. Se llama ¿Qué es Japón?, de Taichi Sakaiya (1993). Y que decir que tiene muchas cosas interesantes sobre este país, nos muestra de manera general pero no por eso menos informativa sobre como vive  la gente, y ayuda a despejar esa idealizada visión que tenemos de ellos forjada en gran parte gracias a Hollywood.

Ahora uno de los temas que aparecen ahí que me llamó bastante la atención fue que la cultura japonesa no contiene como parte de su estructura principal las ideas de bien y mal absoluto. No se parecen a nosotros los occidentales, ni siquiera a los chinos.

No hay una verdad absoluta con la cual comprometerse, los rituales religiosos no son excluyentes entre sí. De hecho, Sakaiya destaca el hecho de que los cristianos y comunistas en Japón son muy pocos, puesto gran parte de la población no se maneja de ese modo, no les queda cómodo casarse con una ideología y cerrarse a otras ideas o practicas que puedan ser igual de buenas.

El lema sería, "Todo lo que sirva: ¡Bienvenido!", no se hacen más problemas. Puesto no están traicionando a ningún Dios omnipotente, o ningún lider político. El divorcio siempre ha sido algo factible en Japón, porque no se esta rompiendo un juramento con Dios, la promesa del matrimonio es ante la personas y los dioses son meros espectadores.

El sintoísmo es la religión más popular en Japón, pero es al estilo Opensource (como mozilla firefox o Linux). No como las religiones occidentales, que se parecen a Microsoft, cuestan caro, no puedes cambiar nada, y no son ni tan buenas, y tienes que pensar bien poco para usarlas. El sintoísmo guarda un parecido con el animismo, los japoneses creen en los espíritus de la naturaleza, hay una infinidad de ellos, así como otros tipos de espíritus, que pueden estar relacionados a objetos o personajes de la tradición popular. Cuando llegó el budismo tampoco tuvieron problema en recibirlo, tomaron las cosas buenas y las sumaron a su cultura, así como también cuando llegaron otros tipos de religiones se hicieron de las practicas que les parecían beneficiosas. Como aclara Sakaiya, los japoneses no conciben las culturas como sistemas, en el sentido de fuertes estructuras que giran entorno a valores inamovibles  e incuestionables. La fe en algo no basta para su aprobación,  hay que evaluar sus efectos prácticos. 

Esta  cualidad de la cultura japonesa, y en la psicología del japones es muy relevante para el análisis de otros fenómenos como el de la autoridad así como también de la guerra y la paz. Sin verdades absolutas que defender parecen haber muchos menos motivos para comenzar una guerra, como suele suceder en occidente.  También es una invitación gigantesca a la investigación y al desarrollo de nuevas tecnologías. No hubo problemas en traer fusiles ingleses y aprender a construirlos y hacerlos mejor, así como tampoco dominar la construcción de automóviles al estilo americanos, o los tejidos con la técnica francesa. No hay valores éticos trascendentales que proteger del avance científico o  de nuevas ideas que prometan mejorar la calidad de vida de las personas, que para el occidental en general aparecen como una amenaza, un virus extranjero que llega a contaminar la cultura propia. Es posible tranzar, discutir e innovar.

Ésto me recuerda a Marty Friedman, ex-guitarrista de la banda de Thrash-metal, Megadeath, quien hace varios años que está erradicado en Japón y haciendo música. En una entrevista que le hacen en el documental Global Metal, le preguntan que era lo que había gustado de Japón para quedarse. Ahí el explica justamente ésto. Su poca inhibición para combinar diversos géneros musicales, les gusta probar muchas cosas distintas, lo cual era estimulante para un músico que no quería volver monótono lo que tanto le gustaba hacer. Aquí les dejo un vídeo de él, tocando guitarra con una cantante del país. Espero que los disfruten y  me despido pensando también que soy demasiado japones para vivir en Chile, comienzo  a entender porque me siento como un extranjero en mi propia tierra, jajaja. 

2 comentarios:

  1. Muy interesante...

    Podrías decirme dónde conseguiste ese libro, porfa? :)

    Nos vemos en la U. :P

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  2. Gracias. :D

    Lo encontré en la sección de historia del piso de colección general en la Biblioteca de Santiago (Metro Quinta Normal). Totalmente recomendado para las vacaciones :)

    Saludos, nos vemos

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