martes, 20 de septiembre de 2011

No es otra opinión más acerca del lucro y calidad en la educación.


No pude evitar dejar de leer una de las cartas al director, de El Mercurio, que se titulaba Lucro en educación. Tomás Ariztía, contra-argumenta a Arturo Fontaine, director del Centro de Estudios Públicos, y probablemente a una enorme masa de estudiantes. Precisa que es errado pensar que la entrega de subsidios públicos a instituciones privadas va en deterioro o al menos no la mejora de la calidad, de los establecimientos. Bajo la lógica de que el empresario tiene que decidir entre construir un laboratorio o una nueva casa en el lago, preferiría la segunda. Según este argumento, los empresarios prefieren abaratar los costos cuanto sea posible, y mantener  subir el precio del servicio que ofrecen, para maximizar las ganancias. Esta lógica estaría implantada de manera generalizada en la población empresarial. Ariztía entonces, es agudo en señalar que en ese caso, las empresas con más ganancias son las que ofrecen los peores productos y servicios (en otras palabras, mucha gente comprando cosas que no les gustan, asumiendo que hay mucha población masoquista en el mundo). Y debido a que se piensa que el actuar empresarial es de esta forma, se vuelve obvio que no debemos entregar dinero para que financien a escuelas privadas o subvencionadas, y universidades privadas. Pues lo que queremos es que el dinero de todos se utilice en una mejora de la calidad y no en un mero enriquecimiento individual de los "siniestros" empresarios.

Pero entonces, si Ariztía tiene razón, su hipótesis predice que las instituciones educativas privadas entregan un servicio cuyo grado de calidad es directamente proporcional a las intenciones de obtener clientes. Cuando observamos la realidad estudiantil chilena, a primera vista refutaríamos su hipótesis, pero una mirada más precisa nos hace darnos cuenta que no. Se da justamente un mercado en que las instituciones compiten ofreciendo lo mejor para obtener clientes (estudiantes), el problema es que se da demasiado bien y ha operado con demasiado apego al lema yanqui : "El cliente siempre tiene la razón". Es oportuno destacar en este momento que la educación es un servicio y no un producto. No estoy de acuerdo en que sea un producto, un bien de consumo, como afirmara  Sebastián Piñera.


El punto de si es moral o no, lucrar con la entrega de una actividad humana tan importante para su desarrollo como individuo y su desenvolvimiento en la sociedad, lo dejaremos para otra oportunidad. Ahora me dedicaré a observar solamente la hipótesis ya señalada, con la intención de ser más preciso, menos extenso y más claro. Modestos objetivos para obtener buenos resultados, siguiendo el estilo de los conductistas (Mario Bunge y Ruben Ardila, 2002). 

Me explico. Los empresarios han ofrecido un buen servicio. Que sea bueno o no, está dado por si satisface las expectativas del cliente (no consumidor claramente, por lo mismo los problemas no se solucionaran mandando a los estudiantes insatisfechos al SERNAC). Hay una evaluación previa del servicio para saber si me entusiasma a comprarlo. Aprobada esta etapa, se entra en una donde el cliente evalúa el servicio en su uso. Luego, analiza si se condice con las expectativas iniciales, cual es el grado de desviación entre lo que me vendieron y lo que efectivamente compre. Para posteriormente decidir mi continuidad como cliente (reconozco bien que no somos una computadora que analiza datos y estima riesgos, ese análisis de expectativas y satisfacción obedece más a un conjunto de sensaciones que nos dan estados de conformidad o no). Se pueden dar claramente dos situaciones.

1- Si es mejor, igual, o al menos no incómodamente distinto, continuo con el contrato. Gana el cliente pues ha invertido bien su dinero por el tiempo contratado y gana la experiencia de conocer el servicio . Aprenderá que debe volver (o mantener) a contratar un servicio en ese lugar u otro que se le parezca y de paso si le gusto mucho, le hará publicidad gratis, contándole al resto de lo bueno que es el lugar. Por otra parte, gana el empresario al cliente, y gana en consecuencia el dinero pagado por el cliente por el tiempo en que el servicio fue contratado. También aprenderá sobre su servicio: a) si su negocio no es rentable con los pagos de clientes que han contratado sus servicios,  por ejemplo las matriculas y el arancel de un año en las universidades,  supondrá un alza en el valor del servicio o una disminución de la calidad, para que obtenga ganancias suficientes. En el caso que no sea rentable, porque muy poca gente contrata el servicio, teniendo ingresos insuficientes para que se sostenga la empresa, entonces supondrá un cambio en el servicio, aumentando la imagen para tener mayor atención a posibles clientes y conseguir los suficientes, o b) si su negocio es rentable con los pagos de clientes  por su servicio,  por ejemplo las matriculas y el arancel de cada año en las universidades mientras dure la carrera o próximos titulos universitarios,  no supondrá un cambio en el servicio o aumenta aun más su calidad,  incrementara más la imagen si es que es necesario para recibir más atención de los potenciales clientes, aumentara más las expectativas sobre su servicio y mantendrá o aumentará las cualidades efectivas, para así seguir ganando y conservando a sus clientes.O mantendrá su imagen aumentando su calidad, o disminuirá la imagen conservando o aumentando la calidad, en ambos casos produciendo una grata sensación en el cliente de : "Me estoy llevando más de lo que esperaba", " ¡La hice!" , "Fue una gran decisión". Nos encantan las sorpresas positivas, y nos gusta darlas al ver como se alegra la gente al recibirla, aunque claramente exige un poco más de trabajo. Si queremos quedar en el corazón de alguien (en lenguaje  popular), o si queremos ser una emoción agradable en la amígdala de otro, inundándolo en dopamina (en lenguaje neurocientífico), de seguro este es el mejor camino. Las mujeres nos recuerdan a menudo esa lección. Se gentil, pero si hay que defenderla muestra todos tus dotes de lucha. Nos es necesario andar pavoneándose por ahí, agitando la melena y ladrando, para en los momentos importantes esconderse en el caparazón o perder la batalla vergonzosamente. No comiences diciéndole que la amas y regalandole mil flores y chocolates para conquistarla, para luego de haberse consolidado el compromiso mostrar realmente la calidad del "servicio que ofreciste" y que no tienes por donde entregar. Ninguna quiere hombres así (sobre los gustos de los hombres aquí). No quieren fisico-culturistas impotentes tampoco. Y las que se conforman con aquellos hombres, son mujeres que no se han dado cuenta de la gran oferta de hombres, o tienen muy metida en su cabeza la idea de con lo poco que son no pueden aspirar a nada más. Ya habrán pensado en estos momentos, en esos típicos consejos que se dan las amigas: "déjalo, hay muchos peces en el mar", " Eres mucho para él", "Date cuenta de lo bonita que eres y que cualquier otro hombre se puede fijar en ti".


2- Si no me gusta, me voy y busco una empresa que me ofrezca una servicio mejor. Pierde el cliente su dinero por el tiempo contratado y gana la experiencia. Aprenderá que no debe volver a contratar un servicio en ese lugar u otro que se le parezca. Por otra parte, pierde el empresario al cliente, y gana el dinero pagado por el cliente por el tiempo en que el servicio fue contratado. También aprenderá sobre su servicio: a) si su negocio no es rentable con los pagos de clientes arrepentidos por sus servicio,  por ejemplo las matriculas y el arancel de un año en las universidades, supondrá un cambio en el servicio, que mejore su calidad, y ajuste su imagen con el despliegue efectivo de las cualidades del servicio, para así no perder sus clientes, o b) si su negocio es rentable con los pagos de clientes arrepentidos por sus servicio, por ejemplo las matriculas y el arancel de un año en las universidades, no supondrá un cambio en el servicio o disminuirá aun más su calidad,  incrementara más la imagen, aumentara más las expectativas sobre su servicio y mantendrá o disminuirá las cualidades efectivas, para así seguir perdiendo sus clientes. "Gano perdiendo clientes", luego digo no más que es una universidad exigente y solo los mejores estudiantes pasan primer año. Ambas alternativas, a) y b) son coherentes con la psicología del empresario. Que no es otra cosa que psicología animal, específicamente del humano. Costos versus beneficios. Especialmente de los mamíferos gracias a nuestro complejo sistema nervioso que podemos aprender y orientar nuestra conducta a metas. Realizamos actividades en la medida que estas nos otorguen beneficios (sí, como el "vil" dinero) y  se ve reforzada nuestra conducta mientras los obtenemos. Simple. Pueden buscar los artículos (con el tiempo los iré agregando acá), mis ideas no son infundadas, no estoy delirando. Tampoco estoy psicologizando o biologizando, puesto cada en su lugar, lo que le compete a un individuo le corresponde a la psicología, lo que niega la complementación de otras ciencias sociales para este problema. Y sabemos también que no somos creaciones de Dios, o seres inmateriales por lo mismo corresponde hablar de biología cuando corresponde. (El que tenga problema con esto lo invito a escuchar esta canción,esta otra y leer este post)

Dada las condiciones anteriores,  podemos concluir varias cosas.
  1. Los empresarios si quieren clientes y si quieren ganar dinero (conclusión no muy espectacular, pero no desesperen que hay más).
  2. La devolución del dinero de la matricula o cierto periodo de asistencia puede ser posiblemente un buen síntoma, que nos indican que no están lucrando de esa manera, poco virtuosa por decir lo menos.
  3.  La personas pueden modificar el comportamiento de los empresarios. 
  4. Como clientes pueden influir directamente en la calidad del servicio, siempre y cuando puedan elegir libremente en cual institución educativa contratar el servicio y que tampoco exista colución entre los empresarios (muy importante). 

Ahora para mi lo más interesante de ésto, es cuales son las reales motivaciones de las personas que buscan donde educarse. ¿La calidad efectiva o la imagen que proyecta el lugar? Quizás, poco importa la diferencia entre una y otra, y lo realmente deseable es la imagen que proyecta, puesto más me interesa la imagen que tengan de mi, los futuros empleadores cuando yo salga de esa universidad. Me importa más el estatus que me otorga decir que soy de tal o cual universidad. Difícilmente la gente sea muy escéptica ante la calidad de la educación que tuvo un profesional que obtuvo su titulo en una universidad que proyecta una buena imagen.  Puesto que al fin de cuenta somos mamíferos visuales (ver éstoésto), y el cómo se vea alguien o algo nos ayuda diariamente a tomar una decisión, en gran parte por este sentido es que aprendemos. Hay muchos "experimentos callejeros" en este ámbito, en psicología social también, la cual nos ha indicado incluso la influencia en nuestras decisiones que tiene escuchar que cierta persona envestida de cierto estatus nos recomiende algo. Falacias ad baculum al por mayor. Se hace difícil aprender de este modo a seleccionar las mejores universidades, a decidir efectivamente con la intensión de recibir una mejor educación en vez de ver cuan grandes son las salas y de donde son los profesores (más que sus capacidades efectivas, que sean de la Universidad Chile o la Católica dice poco), cuantos pisos tienes y cuantas becas da. Y más difícil se hace elegir cuando todas tienen precios sospechosamente altos (ojo con el tema de la colución) y las familias y sus hijos futuros estudiantes terminando eligiendo en la que le alcanzó el puntaje de la Psu y le ofrecieron los suficientes beneficios económicos, un agenda, unos lapices y dulces gratis.

Bonus: Para complementar lo expuesto, si usted es de esos lectores escépticos, y mis argumentos  no le convencieron o simplemente es de esos otros que le interesa el tema revise este articulo. El experimento escolar de Chile. Se revisan dos estudios sobre el desarrollo de la educación en Chile, publica, privada y subvencionada. Y cuanto influye la municipalización. Por otra parte si le interesa leer más de lo que he escrito acerca del tema educativo. Puede leer sobre la influencia de la cultura en la valoración que las personas dan a la educación en sus vidas, en este post: Educación y desarrollo de destrezas. Si le interesa leer sobre la influencia del ambiente en el aprendizaje y las diferencias en la calidad de la educación impartida en los distintos tipos de establecimientos (publica, privada y subvencionada) en chile, puede leer este otro post: ¿Cómo mejoramos la calidad de la educación? 

2°Bonus: Después de haber leído mi aburrido (de haberle gustado, bienvenido será su comentario) pero necesario análisis, quizás quiera dejar de leer y prefiera escuchar algo de música.  Les dejo a Francisca Valenzuela, quien debe tener un serio problema de aprendizaje, una autoestima baja o  necesita cambiar los espejos de la casa. La alternativa conspiranóica podría ser algo así como que ella esta perfectamente bien y los hombres están todos coludidos para aprovecharse de ellas. 



*Referencia recomendada: Mario Bunge y Ruben Ardila, 2002. La filosofía de la psicología. Siglo veintiuno editores.

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